Almohadas Cervicales para relajarse y descansar

Almohadas Cervicales

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¿Existe alguna regla para elegir la mejor almohada cervical para dormir que más se puede adaptar a nuestras necesidades?

La respuesta es no.

Podemos seguir unas pautas sencillas para ajustar al máximo nuestra necesidad y localizar un modelo que prevenga las posturas incorrectas y dolores posturales. 

Para conseguir dormir correctamente es importante que la cabeza, la zona cervical y la columna estén alineadas y en una altura correcta.

El objetivo es contribuir a una postura y forma adecuada de la espalda y cuello contribuyendo así a que los músculos permanezcan relajados favoreciendo el mejor descanso y evitar el dolor.

Escoger la altura y opción correcta no es fácil y es muy importante tener en cuenta la complexión de física de cada persona para hacer la mejor elección.

Hay personas que piensan que es mejor dormir sin almohada pero estudios médicos afirman que hacerlo, haría que el cuello estuviese durante muchas horas forzando una postura incorrecta de cabeza y espalda en el descanso y que puede generar dolores.

El tipo de almohada viscoelástica cervical que elijamos a la hora de dormir y la forma de la misma puede ser determinante para prevenir dolores de espalda y de la zona cervical por una posición incorrecta y por adoptar posturas incómodas.

El dolor de espalda, cabeza y cuello son molestias habituales y que todos hemos pasado de forma más o menos dolorosa alguna vez. La firmeza y altura que pueda tener una almohada para dormir mejor ayudará a prevenir y aliviar las molestias principalmente del cuello.

Las opiniones sobre las almohadas cervicales son muy variadas. No todos tenemos la misma sensibilidad ni preferencia a la hora de elegir una almohada cervical con funda, Los problemas y dolores en articulaciones o músculos generan más tensiones durante el transcurso del día y dificulta el descanso a la hora de dormir.

Para aliviar este dolor cervical y dorsal lo mejor es contar con las horas de sueño correctas y permanecer en una postura cómoda durante este descanso.

Lo más importante a la hora de elegir la mejor almohada cervical es la firmeza de esta, su forma y altura para una posición correcta de la cabeza independientemente de si la elección es viscoelástica, látex o cualquier otro material de fabricación.

Además de estos factores otra cosa que hay que considerar es que postura adoptamos al dormir. Si la postura de nuestro cuello y cabeza es boca arriba o si cambiamos de forma habitual de postura la almohada cervical ortopédica más adecuada será mejor de firmeza media.

Si por el contrario su forma habitual de dormir es boca abajo lo más recomendable y mejor es que se trate de una almohada para cuello con firmeza blanda y de grosor viscoelástico o espuma fino que puede ser la solución a diferentes dolores. 

Para quienes su forma de dormir es de forma lateral lo recomendable es que si se trata de una persona con hombros muy anchos cuente con una almohada con más altura y gruesa que quien tiene hombros mas estrechos. En estos casos existe esta diferenciación porque lo que se busca es una alineación lo más correcta posible de cabeza y cuello para prevenir dolor y para favorecer una postura correcta de espalda. 

Los modelos de viaje fabricados en material viscoelástico son una opción cuya firmeza es más rígida que el resto de los modelos buscando principalmente una estabilidad correcta de la cabeza y cuello. Como se coloca una almohada cervical específica es otra de las dudas porque algunas cuentan con diseño y altura adaptada para una mejor posición. Sino la utilizamos así, no estamos haciendo lo correcto e incluso podemos provocar molestias con más dolor para la espalda. Esta almohada viscoelástica de cuello es una solución idónea si se va a realizar un largo viaje para evitar dolor de cuello.

Los rellenos cervicales sintéticos suelen ser más blanditos, de rigidez media y además más económicos que cualquiera de los modelos de látex (los más rígidos y con firmeza alta) o los viscoelásticos.

Otro problema importante es cuando los ronquidos nos molestan hasta el punto de no dejarnos dormir y descansar las horas recomendadas. Por supuesto siempre este punto debe de ser tratado por su médico que será quien le recomiende las pautas a seguir, pero podemos aportar un poquito si colocamos para nuestro descanso almohadas con funda para cuello con una altura correcta y que mantengan la mejor forma de nuestro cuerpo para evitar obstrucciones.

Si la forma de dormir es boca arriba, una opción viscoelástica con una altura elevada no favorecerá la respiración dado que hace que la posición de la cabeza y cuello se incline hacia adelante obstruyendo de esta forma las vías respiratorias. Para estos casos en el mercado se cuenta con almohadas cervicales cuya posición con medidas de altura específicas, y que obligan a mantener la postura de la cabeza lateral evitando con esta forma de descanso el cierre de las vías respiratorias.

Los modelos de almohada viscoelásticas con funda son los más vendidas y recomendadas habitualmente. Este material permite adaptar la firmeza de la almohada y dar la mejor forma de colocación y altura a la posición de la cabeza, cuello y espalda sin hundirla para dormir.

En un principio puede parecer un modelo excesivamente rígido para el cuello y la cabeza, aunque con el uso se adaptan perfectamente a la forma habitual de descanso del usuario, pero como indicamos no es fácil de inicio acostumbrarse a ellas.  

Cuando el descanso y la forma de dormir es en pareja es mejor que cada uno utilice su almohada. Tanto la complexión de cada uno como sus gustos o preferencias en altura y firmeza en su descanso son totalmente diferentes y por lo tanto pueden ser completamente distintas. Uno puede querer una almohada de altura elevada y por el contrario el otro de firmeza media.

Optemos por la opción que optemos hay que tener en cuenta la recomendación de uso de una almohada. Lo mejor y más recomendable sería que su uso se limitase a tres años. Esto también depende del número de lavados que se le haya dado a la almohada pero como límite deberíamos tener en cuenta este dato.

Y como recomendación final si cuidamos cada día con pequeños gestos nuestra almohada podremos alargar más su vida útil.

Airear cada día la almohada y “ventilarla” mejor una vez a la semana con un tiempo más amplio de exposición externa.

Proteger siempre la almohada con una funda. La funda protege la almohada y ayuda a que se mantenga limpia durante mas tiempo. Las opciones de funda también son varias en distintos tejidos.

Darle la vuelta frecuentemente sino tiene una altura o forma especial para espalda o cuello que sea la que determine su uso diario.

Si la almohada es lavable no es necesario que hagamos esto frecuentemente a no ser que sea por problemas de sudoración en la zona del cuello o cualquier otro tipo de problema. Además de esto, es mejor siempre el uso de funda de protección. Esta funda debe lavarse de forma habitual y frecuente.